Gemas & Cristales - Gemoterapia

leyenda sobre zafiros azules

Leyenda Tailandesa sobre los zafiros azules

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El origen de esta leyenda es a partir viejo sabio llamado Mun-Ha, que había dedicado toda su vida  a la diosa de la reencarnación Tsu-Kiank-sé. Ésta estaba representada por una figura vestida de oro  y con ojos color zafiro, su tarea era la de guiar las almas de los muertos hacia una reencarnación animal, paso necesario para llegar a la purificación eterna.

Sinh, el verdadero protagonista de esta historia, era fiel gato compañero de Mun-Ha.

clip_image006 Este era un gato de ojos de color oro y con el pelaje blanco,      excepto en la cara, las patas y la cola que eran del color de la tierra, como gato preferido por el sabio, él era el líder de un gran grupo de felinos que estaban dedicados al templo.

Bajo este escenario, en una noche en el templo de Lao-Tsun, lugar donde Mun-Ha cumplía            un retiro, sufrió el asalto de una banda enemiga, y como consecuencia de ello y la violencia recibida, el sabio cayó muerto a los pies de su diosa Tsu-Kiank-sé. Fue entonces, cuando el resto de los religiosos estaban por sufrir el mismo destino, que Sinh dándose cuenta de lo acontecido a su amo, fue a posarse sobre su cuerpo inerte, e implorando a la diosa, ésta se reencarnó en el mismo gato.

El pelaje de éste se volvió oro, sus ojos tomaron el intenso azul zafiro de los ojos de la diosa, y sus pies Ante el sorprendente acontecimiento, los religiosos que estaban a punto de caer bajo las armas de los impiedosos recobraron su coraje y lograron derrotar a los invasores.

Luego, y tras velar y ayunar por el alma de su amo Mun-Ha durante una semana, Sinh desapareció conduciendo su espíritu al paraíso. Fue así, que todos los gatos del templo metamorfosearon al igual que Sinh y adquirieron la representación de la diosa.

A partir de esto, todos los gatos Lao-Tsun, fueron consagrados y la creencia indicaba que cuando uno de ellos moría, lo hacía para conducir el alma de algún sacerdote a la paz eterna.

Es el símbolo de la riqueza. Lo ha sido desde tiempo inmemorial, hasta tal punto que ya en el milenario Egipto se creía que era un amuleto infalible para enriquecer a su poseedor, por lo que fue muy codiciado.

Carlos Alasia

Gemólogo y Gemo-Terapeuta.