Obsidiana verde obsidiana marrón
Leyenda Maya. Un niño llamado Tepoztecatl, que era huérfano, crecía inquieto y juguetón,
Pero era respetuoso de los ancianos que lo adoptaron.
Un día, los señores del pueblo, los Tepiles, decidieron sacrificar al padre adoptivo de Tepoztecatl, Al monstruo de Xochicalco, a quien alimentaban de ancianos; el niño, que amaba al anciano se ofreció a ir en lugar de su padre adoptivo, al mismo tiempo que se alegraron por tanta nobleza y amor, se entristecieron profundamente por la decisión del niño. Pero Tepoztecatl tenia un secreto: había aprendido a cortar las Aiztli, (obsidianas) las gemas sagradas el gran Dios creador Tezcatlipoca a quien respetaba y admiraba. Yendo al encuentro del monstruo, junto varias Aiztli, escondiéndolas en sus ropas, se dejó tragar entero, por MazaCuatl, la serpiente gigante, y en su interior sacó las filosas Aiztli, Desgarrando las vísceras del monstruo, salvando asi su vida.